20 abr. 2011

Lazos

Abro Mozilla, busco en las pestañas, abro el Facebook, me encuentro con un par de mensajes. Uno de esos mensajes es de él y es por él y gracias a él que voy a escribir esto.
El título hace referencia a los lazos, en mi caso, de amistad. Una amistad enorme que supo sobreponerse a épocas de rencor e indiferencia; una amistad que se río de los valores establecidos y transformó esos valores a su gusto y paladar; una amistad que es sinónimo de simbiosis. Parece mentira que después de 4 años de no saber nada el uno del otro y después de habernos perdonado mutuamente las cosas hayan resultado de la manera que resultaron.
En estos últimos tiempos me encontré con que las cosas tienen un tiempo de maduración. A veces nos da la impresión de que hemos madurado las cosas lo suficiente como para "tenerla clara" pero siempre llega un momento de replanteo en el cual se borran las viejas teorías y se da lugar a nuevas vivencias y, en consecuencia, a nuevas teorías. Por eso creo que los 4 años que nos tomamos nos hicieron bien.
En ese tiempo cada uno maduró por su lado, vivió y entendió el mundo a la manera que esas vivencias lo llevaban. Por eso a la hora de juntarnos y charlar como seres adultos acerca de lo sucedido no hubo que expresarse con muchas palabras para hacer saber la necesidad de afecto y esa necesidad de compartir los aprendizajes y devenires del camino recorrido. Para mejor, la maduración nos llevó por distintos caminos, pero como siempre en esta increíble amistad, los caminos volvieron a unirse y se hicieron mas amplios y mas abarcativos que nunca.
Hoy podemos soñar con escribir un libro en el cual él pone las letras y yo las imagenes, podemos soñar con exposiciones fotográficas, podemos volver a soñar con ser estrellas de rock o simplemente ser dos flacos decididos a "hacerse escuchar".
Es por esto que brindo por los cortes en las relaciones, por los tiempos y mas que nada por los reencuentros!






Mar

13 abr. 2011

Historia reciente

Amainó -por fín- la tormenta. Cuerdo durante algunos días, insano en otros tantos...
Ella no entendía cuando le mostrabamos sus falencias, por el contrario, se rehusaba a verlas y peleaba defendiendo su postura errónea. Pero, como dije al comienzo, la tormenta bajó su intensidad tanto que ni siquiera es un recuerdo.
Yo quedé un tanto impregnado por la violencia de los vientos; si dijera que no me sacudí estaría mintiendo asique asumo todos los cargos que se presenten. En ese raconto de cargos hay que mencionar que se me confundió la cabeza. Y es que tanto amor de golpe puede hacer mal y en mi caso Hizo mal. Por suerte la cabeza bajó a tierra y me recordó que no quiero casamiento ni propio ni ajeno. Así como de la nada todo el amor que me recorría el espíritu desapareció, pero desapareció en serio.
Y me deja así como me vés.






Cómo me ves?
Mar

11 abr. 2011

Insanity

Iba a escribir algo pero ni sé por donde empezar.